viernes 12 de marzo de 2010

Sombra, niebla y tiempo se adentra en los métodos represivos del franquismo

Juan Caunedo presenta un documental de memoria viva para mostrar historias que llevan muchas años ocultas y silenciadas


Jueves 11 de marzo de 2010. Cines Golem. Madrid


Invitación para el estreno de Sombra, niebla y tiempo
Invitación para el estreno de Sombra, niebla y tiempo
Ayer tarde tuve la oportunidad de asistir al estreno de la película documental Sombra, niebla y tiempo que ha dirigido Juan Caunedo Domínguez y que ha sido producido por El Foro por la Memoria de la Comunidad de Madrid y Producciones Latigazo, subvencionada por el Ministerio de la Presidencia del Gobierno de España y con la colaboración del Centro Social La Embajada en el que se han rodado todos los interiores. Su presupuesto ha sido de 20.000 euros. Es una lástima que este sea el único pase y que no se hayan establecido otros días de proyección.

La proyección la presentó José María Pedreño, presidente de la Federación Estatal de Foros por la Memoria. Comenzó recordando que hoy es 11-M, un día triste, de homenajes. Habló del que ha tributado esta mañana el Congreso de los Diputados a las víctimas y familiares de aquellos atentados y citó las palabras de José Bono durante el mismo: «La herida la tenemos abierta todos los españoles». A los del Foro por la Memoria, sin embargo, se les pide que no reabran heridas. Las víctimas del franquismo no han tenido homenajes. No hay Verdad, ni Justicia, ni Reparación para ellas. Piden un reconocimiento público y que se sepa qué ocurrió, quién lo hizo, cómo lo hizo y sobre quién se hizo. Después de 70 años no se saben aún los nombres de quienes siguen estando en fosas comunes; sus familias no conocen el lugar donde descansan sus restos para poder llevarles unas flores. El régimen de Franco se encargó de producir niebla sobre todos estos hechos con la intención de generar un olvido colectivo que aún hoy perdura. Dice Raúl Martínez en el documental que «la Dictadura, con esta represión, buscaba un desarme ideológico de las clases sociales más combativas». Está pendiente aún el rearme.

Pedreño habló que el origen del documental está en unas jornadas de debate celebradas en el Círculo de Bellas Artes de Madrid con la intención de poner le foco sobre otros grupos también fuertemente reprimidos por el régimen dictatorial de Franco e ignorados cuando se habla de Memoria Histórica. Se trataba de mujeres, niños y homesexuales. Mujeres castigadas, torturadas y humilladas por ser esposas, hijas, madres o hermanas de republicanos, que se quedaron viudas, que fueron detenidas, que perdieron a sus hijos en las cárceles. Niños que fueron enviados a hospicios llenos de hambre y torturas. Niños que fueron robados a sus padres para ser entregadas a familias afines al régimen; se calculan estos casos en unos 32.000. El documental supone continuar aquellas jornadas pasando a la imagen. Un trabajo que se ha hecho con la mejor voluntad de los compañeros y de todos los artistas y técnicos que han trabajado en el proyecto de manera prácticamente gratuita. Terminada esta presentación se proyecta la película.

Trinidad Gallegos, una de las mujeres que ofrece su testimonio en el documental. Foto de la Fundació Pere Ardiaca
Trinidad Gallegos, una de las mujeres que ofrece su testimonio en el documental (Foto de la Fundació Pere Ardiaca)
Desde las primeras imágenes se observa que Sombra, niebla y tiempo es un trabajo concienzudo, tanto de documentación como de recuperación de memoria. El documental se centra en los testimonios de mujeres encarceladas y torturadas durante el franquismo; de huérfanos de republicanos muertos en la Guerra Civil o represaliados durante la Dictadura a los que se envió a estrictos colegios para practicar con ellos una reeducación en los nuevos valores del régimen; y de familias que siguen buscando a los niños a los que el franquismo cambió de identidad para ser entregados a unos nuevos padres. Escuchar a estas personas contando detalles de su vida sobrecoge, especialmente por la fuerza de su discurso que se mantiene intacto, cargado de presente. La piel se eriza escuchando a Concha Carretero contando su detención, las torturas y vejaciones que sufrió en la cárcel. Se forma un nudo en la garganta al oír a Julia Manzanal explicando como vio morir en prisión a su hija, un bebé de pocos meses. O el testimonio de Trinidad Gallego, que desde su puesto de comadrona en la cárcel de Ventas fue testigo del robo de niños a las madres apresadas. Emotivos resultan contando su vida cargada de sacrificios los hermanos Raquel y Raúl Martínez. Tanto como las palabras de Angustias Martínez, Vicenta Camacho, Carmen Botran, Amelia Pérez, Víctor Luis y Amparo Orejas. Emoción y rabia a partes iguales es lo que produce. No se me va de la cabeza la ilusión con la que Concha Carretero canta Joven guardia. Sigue en la retina su cuerpo desnudo después de una paliza.

Pero Sombra, niebla y tiempo no es sólo escuchar estos sobrecogedores testimonios, Juan Caunedo hace un esfuerzo extra por dotar a la película de un componente artístico. Para ello acude a recreaciones con un elenco de quince actores y actrices que añaden valor a las palabras y las declaraciones de los mayores al representar para el espectador de forma tangible la realidad de aquellas vivencias. De la misma forma, recurriendo a la interpretación, señala las teorías políticas sobre raza, religiosidad y patriotismo de Vallejo-Nájera, auspiciadas por Franco como ideal, doctrina y estrategia de aniquilación. Acompañan las fotografías de la época para traer al presente el recuerdo. Se convierten también en protagonistas los paisajes, que no han olvidado aún el dolor de la represión. Es un trabajo excelente que sabe combinar a la perfección en 55 minutos política, historia y buen cine. Un trabajo digno de ver y que no defrauda.

Concha Carretero, otra de las mujeres que ofrece su testimonio en el documental (Foto G. Villamil para el Norte de Castilla)
Concha Carretero, otra de las mujeres que ofrece su testimonio en el documental (Foto G. Villamil para el Norte de Castilla)
Tras la fuerte ovación al terminar la película, intervinieron Fernanda Moral, miembro del Foro por la Memoria, y Juan Caunedo. Fernanda Moral dio las gracias al equipo técnico, al artístico y especialmente a las personas que dieron su testimonio en el documental. Tuvo palabras para cada una de ellas. Concha Carretero no pudo asistir porque, a sus 92 años, esta presentación le coincidía con una entrega de carnets del partido a los más jóvenes.

Caunedo por su parte resume la intención de su obra indicando que lo que ha querido mostrar es como se trató de eliminar la organización de las clases trabajadores por parte del franquismo. La película se divide, como su título, en tres partes. Sombras cuenta lo escondido, la represión a las mujeres mediante cárcel, tortura, humillación... En Niebla se muestra el lavado de cerebro en la sociedad española promovido por la Dictadura y el mecanismo de reeducación establecido. El Tiempo es el que se ha dejado pasar sin hablar de esta represión fascista que vivió nuestro país. Un tiempo largo que no se podrá recuperar. En palabras de su director «éste es un documental para mostrar lo que lleva muchos años oculto y silenciado, para ver cómo fueron las cosas». Dice que la fuerza moral la recibió de las veteranas entrevistadas, que parecen tener aún veinte años. Después de escucharlas era una obligación tirar para adelante con la intención de que Sombra, niebla y tiempo alcance la mayor difusión posible y sirva para algo. Respecto a que no aparezcan imágenes del No-Do se debe al alto precio que cuesta comprarlas, por lo que el director pide que este servicio público permita un acceso más sencillo y económico al material.

El Foro de la Memoria intentará divulgar este trabajo a través de los medios. Se señaló que en países como Argentina la justicia ha abierto procesos para determinar autorías de las desapariciones cometidas y castigar a los culpables. En España lo más que avanzamos es poder hacer un documental. El Foro quiere que se persigan todos estos delitos porque no han prescrito y porque no se ha permitido durante muchísimo tiempo que puedan ser denunciados. Es tiempo de Verdad, Justicia y Reparación para las víctimas del franquismo. Cada dos meses y con este fin, esta asociación convoca una concentración ante la sedes del Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional (Plaza de la Villa de París). La próxima será el domingo 14 a las 12 horas.

A modo de pequeño anecdotario: Juan Caunedo Domínguez es el director de esta película. Por la forma de tratar el documental, bien podría ser un hombre mayor. Sin embargo es un muchacho que nació en 1982. Este asturiano se licenció en comunicación audiovisual. Completó su formación con talleres de cine experimental en París y varios cursos en la EICTV (Cuba). Ha trabajado como editor y ayudante de realización para TeleAsturias, Telemadrid, La Sexta, Antena3, TeleCinco, CubaVisión y TVE, así como para varias productoras y otras instituciones. Entre sus obras como director se cuentan los cortometrajes La Carne, Cristinita la fantástica, Machina Wars y El bache. Con este último obtuvo el Premio Submarino Peral a la mejor Dirección de cortometraje en Festival Internacional de Cine de Cartagena en la edición de 2009.

jueves 11 de marzo de 2010

Pájaros de papel, cómicos sobreviviendo en tiempos de hambre

Emilio Aragón dirige una película emotiva con cierta carga política para hablar del dolor


Cartel de la película Pájaros de papel
Cartel de la película Pájaros de papel
Emilio Aragón rinde un homenaje a los cómicos, especialmente a los que sufrieron aquellos primeros años de posguerra. Confiesa no saber cuándo nació la idea como película, pero sí que «puedo encontrar momentos de la historia que en ella se cuenta, en muchas de las anécdotas y aventuras que a lo largo de mi vida he escuchado en casa, en las sobremesas, en las celebraciones, y también en lo cotidiano. Contar esta historia me ha permitido transitar por lugares y emociones donde creí haber estado antes. Pájaros de papel pretende ser un viaje a lo mejor de nosotros mismos, una apuesta valiente por lo amoroso de la vida mirando de frente a nuestro propio dolor». Desconozco el peso autobiográfico en la obra, pero sin duda, a tenor de lo dicho, debe ser elevado. Lo que sí observo y agradezco es la existencia de un compromiso ideológico muy marcado en la película, como así se puede observar en las dos interpretaciones de la canción irónica No se puede vivir con un franco.

La película ahonda sobre el dolor humano por la pérdida de los seres queridos, e indaga en los mecanismos para tolerar ese sufrimiento. Pero si algo caracteriza a Pájaros de papel es sobre todo la ternura, que se ha teñido de ingenuidad con la intención de poder desarmar al espectador. La película afronta la vida de unos cómicos desde sus corazones desolados. Artistas que acostumbran a silenciar sus sentimientos y opiniones en público. Sólo a través de los números musicales, rutinas cómicas y de variedades logran asomar sus deseos, su verdad oculta. Son personas con pasados duros en épocas peores, que van sobreponiéndose al hambre y a la angustia que supone vivir perseguido o vigilado. Han formado una gran familia que les sirve de amparo y les da algunos minutos de felicidad, de risas compartidas, de valentía. Todos los artistas de la película son personas escapando de su pasado, en camino hacia otro lugar que desconocen. Cargados de incertidumbres actúan y es entonces, cubiertos con otros ropajes, cuando se sienten vivos, necesarios. Y libres.

Roger Princep e Imanol Arias en una escena la película Pájaros de papel
Roger Princep e Imanol Arias en una escena la película Pájaros de papel
Peripecias de hombres y mujeres que buscan una oportunidad en la vida, moviéndose en un mundo de vencedores y vencidos. Algo que llevarse a la boca, un techo donde cobijarse; esa es su guerra cotidiana en una época peligrosa de posguerra, cargada de intrigas que exigen una clara e infranqueable adhesión al régimen dictatorial surgido. Sin embargo, y ese es uno de los triunfos, la cinta está cargada en todo momento de optimismo, incluso para las situaciones más tristes.

El componente dramático que utiliza son las pérdidas personales que sufren Jorge del Pino (Imanol Arias) y Miguel (Roger Princep), así como la historia del aterrado homosexual Enrique Corgo (Lluís Homar). En contraste tenemos el desparpajo cómico de Rocío (Carmen Machi) que interpreta a una buscavidas que sabe que le quedan pocas oportunidades para dejar de ser una cupletista. Al margen de lo humano y lo político, en la obra existe un último elemento de intriga, a través de una conspiración oculta. Que se imponga la bondad por encima de todo, parece ser la consigna.

Es una película de otra época, empapada de un aire antiguo -cerrado- que no ventila bien. Circula por unos tiempos dolorosos, con tanta escasez como miseria, donde la única chispa que se vislumbra luce desde lo artístico. Bien recreado este ambiente a través de un universo que mezcla lo simpático con lo profundamente sombrío. El guión acompaña y muestra grandes momentos para la compasión. Con orden al trazar el argumento. Bien llevada en lo técnico y en lo artístico. Y sin embargo no llega, me queda la sensación de que falta algo que no se ha completado, que veo pequeños detalles que van rompiendo la magia general. Hay escenas que suenan a repetidas, que apenas si aportan en el camino y que estorban para la fluidez, y otras que se quedan en simples esbozos.

El elenco está correcto. Un peldaño por encima se encuentra Lluís Homar cuyo trabajo de contención de emociones y la expresividad de su cuerpo brillan a gran altura. Muchos son también los secundarios que van pasando por la pantalla, con sus cortos papeles.

Emilio Aragón sabe acertar porque se rodea de grandes técnicos y artistas. Así ocurre en la música, donde se ha sabido acompañar de Ara Malikian al violín, Kepa Junkera con la trikitixa, Pepe «El Habichuela» y Josemi Carmona a la guitarra. La música, y también alguna canción, ha sido compuesta por el propio director e interpretada por la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid.

Para terminar, tengo una gran discrepancia. En mi opinión la penúltima escena es tan perfecta que no necesita el añadido después de muchos años que supone la escena final. Además los pájaros de papel volando desde el tren construyen un mensaje potente y definitivo que no necesita de más revelaciones.

A modo de pequeño anecdotario: Emilio Aragón recurrió a Fernando Castets para convertir en guión su idea de película. Se trata de un guionista que ha firmado con Campanella la mayoría de las películas que éste ha llevado al cine, como es el caso del Hijo de la novia. Cuenta Castets que se reunieron en un restaurante donde Emilio Aragón le entregó seis páginas y le preguntó si no le importaría leer una historia que había soñado. Dos años y medio después éste es el resultado. Dice Castets «Y finalmente hemos cumplido un sueño. Emilio cree que es su sueño el que hemos cumplido y me alegra haberle engañado tan bien. En realidad no sabe que al cumplir el suyo lo que ha hecho es cumplir el sueño de cada uno de nosotros».

miércoles 10 de marzo de 2010

Los Cortos que se hacen en Madrid

La Comunidad de Madrid organiza una semana para proyectar los cortometrajes que ha apoyado durante el 2009.


Miércoles 10 de marzo de 2010. Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes. Madrid


Cartel anunciador de la 12 Semana del Cortometraje de la Comunidad de Madrid
Cartel anunciador de la 12 Semana del Cortometraje de la Comunidad de Madrid
La 12 Semana del Cortometraje de la Comunidad de Madrid recoge una serie de actividades relacionadas con el mundo del corto que incluye talleres y una muestra que irá proyectando durante la semana los 42 cortometrajes apoyados económicamente por este organismo público en el año 2009. Las proyecciones tendrán lugar en el Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes, en los cines Golem, en el Forum de la FNAC de Callao, en el Salón de Actos de la Consejería de Cultura y Deporte, en el Centro de Arte 2 de Mayo de Móstoles, en el Centro Comarcal de Humanidades Cardenal Gonzaga Sierra Norte de la Cabrera y en las Bibliotecas Públicas de Canillejas, La Latina, Retiro, Salamanca y Villaverde.

En la sesión de las 17:30 del Círculo de Bellas Artes se proyectaron los cortos Alegría de Pablo Blanco, La vida en común de Inma Luna y Rosa Blas Traisac, Levedad de Lucía del Río y Vecinos de Gabi Martín. Si algo mostraban los cuatros era un concepto de despertar conciencias que apoyaban sobre una idea como único soporte. Pero al cine no le basta la intención, es necesario vestirlo aplicando un lenguaje cinematográfico y no fue ésta una de las cualidades que abundara en ellos.

Alegría es un trabajo documental que retrata las reuniones de los sábados, mantenidas por una asociación que ayuda a personas discapacitadas. Retrata lo gratificante que les resulta a los monitores compartir el tiempo de esas citas y lanza un claro mensaje de búsqueda para que lleguen nuevos voluntarios que tomen el relevo. Filma algunas de las actividades y la charla de dos de estos monitores mientras repasan fotografías.

La vida en común habla del desgaste de una relación con la vida cotidiana. Un desgaste que termina en silencio y canciones escuchadas por la radio. Es una especie de estar muerto sentado en un sillón, viendo la televisión y sin otro aliciente. Como idea bien, pero a la hora de plasmarlo se queda en una sensación interior de la protagonista que no llega a cuajar en el corto. Uno se queda más bien frío, cuando la intención inicial sin duda habría sido la de remover conciencias.

Una escena del corto Levedad
Una escena del corto Levedad
Levedad me gustó algo más que el resto, por lo que tiene de historia tejida y también por el buen tratamiento fotográfico. El lenguaje fílmico es personal, sencillo y directo. Contaba la directora al inicio que las actrices son sus sobrinas. Dice que el corto nació para ayudar a una niña que estaba enferma y que soñaba con ser actriz. Ahora se ha curado y es actriz profesional.

De Vecinos esperaba algo más. Me recordó, por su fotografía y decorados, a la gloriosa película francesa Delicatessen. Hay algo de ella en cómo trabaja su director con lo absurdo, con los sonidos, con las tomas, con un humor entreverado... Vivimos un mundo, o una comunidad de vecinos, en la que nadie entiende a nadie, que cerramos las puertas de nuestras casas para permanecer incomunicados, pero aunque las abriéramos no sabríamos comprendernos pues en el fondo hablamos lenguajes diferentes que nos conducen hacia la destrucción.

No quería cerrar la crónica sin hablar de la organización de la Comunidad de Madrid de estos pases. Como casi siempre es descuidada, de barullo y orientada a la publicidad del evento más que al acto en sí, como si lo único que contara fuera colgarse medallas de cuánto hacemos por los madrileños y no de lo bien que lo hacemos. El problema del que quiero hablar es que no resulta posible asistir a dos sesiones seguidas porque si bien la entrada es libre hasta completar el aforo, hay que retirar el pase en taquilla y sólo se reparten media hora antes de cada sesión. Por lo que si estás dentro te quedarás sin ver la siguiente proyección. Aunque visto lo visto, a lo mejor me hicieron un favor.

martes 9 de marzo de 2010

Rueda de prensa de Pájaros de papel, amor a la profesión artística

Emilio Aragón y su equipo trata de contagiar a los periodistas la magia que vivieron durante el rodaje de la película


Martes 9 de marzo de 2010. Hotel ME. Madrid


El equipo artístico de la película Pájaros de papel
El equipo artístico de la película Pájaros de papel
A Emilio Aragón se le ve feliz en la presentación de su primera película. Sonríe contento y tras un breve saludo le pasa el micrófono a Mikel Lejarza para que sea el productor quien rompa el hielo. «Es éste un proyecto muy vinculado a Emilio Aragón, quien soñaba con una película y un determinado tipo de cine». Señala que Pájaros de papel coincide en contenidos con los gustos a la productora de Antena 3, tal vez porque el producto final sea un resultado que todos los trabajadores del sector audivisual quisieran firmar. Añade también que la productora tiene entre sus costumbres hacer todos los años una película con un director novel. De lo que no habló fue de las expectativas.

Emilio Aragón comenzó a desgranar los entresijos de su película. Cuenta que pasaron cosas bonitas durante el rodaje, en el que al final de la primera semana se instaló una magia que hizo que todo el equipo sintiera la película como suya. Tuvo dudas durante el camino, momentos que no sabía dónde poner la proa del barco, pero entonces alguno de los profesionales salía y se ponía a remar. Y así, uno a uno y entre todos se fueron resolviendo los problemas. Confiesa que el rodaje fue duro, que él engordó diez kilos y que volvió a fumar. Sin embargo, ahora lo recuerda como un maravilloso y a la vez intenso viaje en el que se va destilando lo que los artistas de los años de la posguerra vivían: cariño, trabajo, amor a la profesión y mucha poesía.

Lluís Homar se encuentra encantado. Para él, la película ha sido un conjunto de regalos para los que las palabras se quedan cortas. Ha sido la oportunidad de vivir una historia muy bonita y entrañable, que dignifica el trabajo de los cómicos. «Ojalá vivir esta profesión sea siempre como rodar Pájaros de papel». Habló también de que Emilio Aragón trabaja la creatividad de los actores y actrices desde la libertad.

Lluís Homar, Emilio Aragón, Carmen Machi, Imanol Arias y Roger Princep
Lluís Homar, Emilio Aragón, Carmen Machi, Imanol Arias y Roger Princep
Carmen Machi no tuvo la sensación de estar siendo dirigida por un hombre que estuviera haciendo su primera película, sintió que era un compañero quien estaba haciéndolo. La mayor sorpresa es que tenía que cantar en la película, cosa que nunca había hecho antes ni pensaba que fuera a hacer. Los números musicales están todos compuestos por Emilio Aragón y fue todo un reto interpretarlos. Dice que participar en el largometraje supone un momento magnífico en su vida que nunca olvidará. Por aquellas fechas hacía Platonov en el María Guerrero, narra como se ponía el disfraz y le cambiaba la voz.

Tomó la palabra Imanol Arias para expresar con un emotivo discurso el sentir general, así como señalar lo que todo el grupo agradecía la película. Dice que su personaje y la película le han dado la enorme posibilidad de convertirse en lo que ha querido ser toda su vida. Le ha supuesto un formidable aprendizaje para conocer que el dolor no tiene sentido, que el trabajo de actor nace del amor y desde la alegría. Su vida le ha traído dos situaciones muy diferentes y esta película lo equilibra todo. No olvidará nunca que las peores cosas deben llevarse con la alegría de un cómico. Se siente orgulloso de haber trabajado con este equipo.

Roger Princep es un niño con mucho desparpajo. «Ya lo han dicho todo ellos. No voy a olvidar nunca esta película y no sé que más decir. Que ha sido fantástica».

El resto del elenco continúo con los agradecimientos y el sentimiento de orgullo por haber trabajado en Pájaros de papel. José Ángel Egido habló de la corriente de afecto que se estableció. Oriol Vila señaló la película como un gran acontecimiento. Diego Martín daba las gracias a todos porque se encontró inmerso en un rodaje sin danzas de egos, ni problemas externos. Luis Varela también se sintió afortunado y comentó que había llorado durante la película. Ana Cuesta dijo que aprendió mucho durante el rodaje y que tenía mucho que agradecer a Emilio Aragón por la confianza, pues ella es la única desconocida en el reparto.

Emilio Aragón y parte del elenco de Pájaros de papel durante la rueda de prensa
Emilio Aragón y parte del elenco de Pájaros de papel durante la rueda de prensa
Javier Coll descubrió que en realidad toda la magia del rodaje la había generado Emilio Aragón, quien sabe transmitir ilusión. Contó Coll que con 18 años pensaba en hacer una película como ésta. Es una meta, pero a la vez es un punto de partida, ya que abre una segunda etapa, sin duda con más exigencia. Él es otro debutante, pues ésta es su primera película.

Cierra las intervenciones del reparto Fernando Cayo. Dice que Imanol Arias ha resumido perfectamente el espíritu de la película. En los momentos más difíciles la vida brilla y podemos encontrar cielos tan azules como el que ilustra el cartel de la película.

Cuando el micrófono vuelve a Emilio Aragón, aprovecha para decir que si Fernando Cayo fuese norteamericano sin duda sería ya un actor de la talla Kevin Spacey. Volviendo a su forma de trabajo, dice que no se una persona que sea capaz de desenvolverse bajo presión. Por eso necesitaba la complicidad y la comunión de todo el equipo. Recordó que fue tal la unidad que todos se ayudaban, independientemente del rol que tuvieran. No quiso dejar escapar la oportunidad sin contar el secreto de esta armonía: cortar siempre a las 11:30 para tomarse un buen jamón con un vino que no faltaba nunca.

En este momento comenzaron las preguntas de los periodistas. Preguntados sobre las rutinas de variedades que interpretaron, tomó la palabra Imanol Arias que confesó que los números los rodaron en las mismas salas que se utilizan para El Internado. Supuso mucho trabajo de ensayo y a menudo venían artistas ya mayores para enseñarles sus rutinas de la época. Resultó una experiencia que les reconfortó con el oficio, pues comprendió que de lo que se trata es de vivir la vida sabiendo que se es un instrumento. «Somos un gremio de intérpretes. Vivimos de la disciplina que tienen los trabajadores del cine y que viene desde las generaciones anteriores».

Por su parte, Lluís Homar señaló que si vuelve a nacer, se pide música. Reconoció que no tiene ese don, así que jugar en esta película a que posee esas habilidades le gustó mucho.

Dice Roger Princep que no ha conocido muchos directores, pero que no puede olvidar de Emilio cómo discutió con la productora porque habían puesto el nombre del director más grande que el de los demás artistas y no le parecía bien.

Sobre el guión, Emilio Aragón comenta que se sentaron con un argumento y cuando abandonaron el proyecto al acabar había cogido otro cuerpo. Hay que elegir bien con quién se trabaja. Con Fernando Castets se ha sentido muy cómodo y seguirá haciendo otros proyectos con él. Los dos comparten una forma anárquicamente desordenada de funcionar. Se vieron escribiendo de los cómicos de variedades, pero era más importante para el proyecto hablar de los sentimientos, de cómo traer comida a casa en aquella España y a la vez dedicarse a entretener a los demás. Sondear el mundo emocional de aquellas personas se convirtió entonces en el objetivo. Son muchas las historias, gente que vivió momentos especiales, pero que aún así amaban con absoluta pasión su profesión. Se documentaron en todos los temas que tocaba la película, pero Pájaros de papel nada entre la realidad y la ficción, como todo el mundo del cine.

Imanol Arias durante la rueda de prensa
Imanol Arias durante la rueda de prensa
Emilio Aragón lleva mucho tiempo detrás de las cámaras y ha meditado bastante sobre el momento de llegar a dirigir una película. Mientras, se ha dado tiempo para prepararse sabiendo el paso que quería dar. Espera hacer más películas, pues el cine está lleno de magia. Luego alabó el gran equipo artístico que ha dirigido, señala que se han comportado como instrumentos perfectamente afinados. Tuvo aquí un momento para poner el ejemplo de Cristina Marcos que sólo tiene una palabra en toda la película. Es una tarea difícil reflejar en un plano un único segundo de lucidez en una mujer que ha perdido toda cordura. Habla que además tenía que hacerlo el primer día de rodaje, pero que ella es tan profesional que sólo necesitaron hacer dos tomas. Así con todo el equipo, tan profesionales que sólo era preciso indicarles dos o tres códigos antes de rodar.

Preguntado el director sobre la Memoria histórica, desvió su respuesta señalando que es mucho más interesante indagar sobre los mecanismos con los que el ser humano puede gestionar la ausencia de un ser querido. Recuerda un documental en el que un hombre que había perdido a su hijo por la droga explicaba que no había nada más duro que haber sobrevivido a su hijo. Explica la escena al detalle, indicando lo marcado que le quedó aquello. Confiesa entonces que el tema de Pájaros de papel es el entendimiento de que se puede seguir viviendo con dolor. El protagonista se sobrepone y sólo quieren seguir con su vida y su dolor. La trama de suspense que se crea en paralelo sirve de peripecia para poder enseñar más adentro de los personajes.

Cuenta Imanol Arias que no tiene deudas familiares con la guerra, pues nunca tuvieron ningún estigma político. «Es costumbre que las personas tengamos un pie entre la culpa del pasado y el otro sobre el miedo al futuro, así que nos cagamos en el presente». Habla luego del dolor, que no dura eternamente y que la revancha no tiene sentido. Ese es la enseñanza que transmite la película. Reconstruye los pequeños iconos de aquella época. Le duele ver la película pero recuerda lo mucho que ha aprendido de Lluís Homar y de Emilio Aragón, tanto que supone un nuevo principio, pues ha cambiado la forma de abordar los personajes. Ahora lo hace desde la alegría, trabajando lo pequeño, el puro instante de la verdad.

viernes 5 de marzo de 2010

Ropa tendida, sonido de guitarras afiladas

Una buena noche de música en directo


Jueves 4 de marzo de 2010. Sala La Mala. Madrid


Cartel anunciando el concierto de Ropa tendida
Cartel anunciando el concierto de Ropa tendida
La Mala es un café concierto del madrileño barrio de Aluche. Es un garito que nunca había pisado pero que se parece a muchos otros porque tiene un aire que me trae recuerdos de hace muchos años, de tiempos de escuchar música en directo y de cerveza. Me sabe a veinte años menos, a días que pocas veces vuelven. Techos bajos pintados de negro, paredes de un rojo albero y columnas con unos salientes sobre los que reposar la botella. Los laterales, con una pequeña tarima que sirve para sentarse, apenas se utilizan, el público quiere estar de pie para moverse mejor.

Tengo una Coronita en la mano a la que apenas he podido dar dos sorbos cuando Ropa tendida se sube a un escenario bastante amplio. Se les nota con ganas de tocar y saben que están en un lugar que se ajusta al concierto que van a dar. Todas las pruebas de sonido están hechas, así que se encuentran preparados.

El grupo lo componen Jorge, que toca la guitarra solista y se encarga de poner la voz, Arturo a la guitarra rítmica y la otra voz, Dani al bajo y Saúl con las percusiones. El origen de la banda está en Alberto que escribía poemas y su amigo Jorge que empezó a darles forma musical y sonido. La idea cuaja y preparan la maqueta «Álbum de cromos». La van grabando en casa de Jorge quien también se encarga de tocar todos los instrumentos que aparecen y poner la voz a cada uno de ellos menos a Cerrando el bar del que se encarga el propio Alberto por ser una canción muy personal. Se plantean tocar el reportorio en directo, así que recurren a la otra formación de Jorge: Jorge no fuma e incorporan a Saúl como percusionista. Esta fusión es la banda actual que parece haber encontrado su propio sonido.

¿Qué música hacen? Por un lado está el rock-country del que tiran los temas compuestos por Arturo y por otro un pop-rock que mezcla lo íntimo y lo callejero en las canciones creadas por Alberto o Jorge. La base son las guitarras que tocan con fuerza. El ritmo lo marca el bajo de Dani y la percusión de Saúl le da matices cargados de originalidad, aunque ayer se oyera algo baja. De ellos había escuchado varios temas en internet, pero no les había visto en directo.

Ropa tendida durante uno de sus conciertos
Dani, Arturo, Jorge y Saúl durante uno de sus conciertos
En el apartado de versiones se ven claramente las influencias del grupo. Son dos las que realizaron anoche. La primera, un tema de Revólver, Fuera de lugar que encendió el concierto y el Cielo del sur de la Frontera para rematarlo. Son canciones trabajadas y muy aplaudidas.

He contado poco del concierto. Lo abren con un tema instrumental Fumadores empedernidos y después continúan con su repertorio donde Jorge y Arturo se van alternando poniendo la voz a los temas que van tocando. Son diferentes, Arturo canta con una voz más nítida y profunda, mientras que Jorge tiene timbre más bajo que necesita calentar para dar lo mejor de sí.

Con el segundo tema recorro con los ojos al grupo y me quedo mirando a Saúl totalmente concentrado en su cajón, sin inmutarse, atento en dar lo mejor de sí. Es el único que desde fuera parece no haberse contagiado de la sonoridad de las guitarras. Llegan En construcción y Retropección dos temas contagiosos, a los que seguirán Trinidad, Ahora que, Solo niebla, Tu ciudad, Peor que yo y Junto con ellos.

Cuando tocan Ropa tendida me llevo el último trago de mi cerveza a la boca. Pienso que su regusto a limón más que un punto ácido le da un sabor dulcificado. Así es el tema, fronterizo pero con su propia identidad. El público corea la canción, un himno que además da nombre al grupo y piden otra.

Los muchachos se van despidiendo. Son las horas gastadas en ensayos las que muestran que se está ante un grupo conjuntado, que llevan compartiendo música mucho tiempo y que se conocen. En algunos temas se aceleran, algo habitual en un directo donde la adrenalina fluye de otra manera. El concierto no salió perfecto, pero sonaron bien. Yo al menos disfruté, a mi cabeza regresaron los recuerdos de estos garitos y el tiempo pasado en ellos.

A modo de pequeño anecdotario: Anoche Ropa tendida ofreció su último concierto con ese nombre. A partir de ahora la formación pasa a llamarse El último ñu. Dicen que tiene una explicación, pero que lo dejan para el «making off» de la gira. Saúl me confiesa que tiene algo que ver con los documentales de naturaleza, de esos en los que vemos a una manada de ñus corriendo y como al último de ellos, al más lento, se lo comen los cocodrilos. Dicen las malas lenguas que el grupo hay alguien que siempre empieza tarde, que llega el último a todas las canciones, vamos que les recuerda al último ñu.

jueves 4 de marzo de 2010

Rehabilitar un Corazón rebelde

La historia de un decadente cantante de música country


Cartel de la película Corazón rebelde
Cartel de la película Corazón rebelde
La película Corazón Rebelde va de un cantante de country en horas bajas al que apodan Bad Blake (Malote Blake) y que interpreta Jeff Bridges. Es una road movie al uso, donde la geografía de tugurios destartalados en los que va actuando se puede comparar con el declive del propio Blake.

El largometraje está cargado de tópicos desde su inicio en el que se nos presenta una antihéroe roído por los estragos de la bebida. Llega la chica (Maggie Gyllenhaal) que consigue mirar a la persona que hay detrás del artista y él comienza a intentar salir del pozo. Motivos para huir de esa vida destrozada no le faltan, así que inicia una lucha suave, un camino de redención, buscando ser un hombre divertido y atento para ella. Toma algunas decisiones valientes, parece aceptar sus limitaciones sobreponiéndose a ellas, se humaniza en los sentimientos y consigue vivir unos días dulces que le permiten incluso volver a componer. Es un atisbo de felicidad que se nubla por su incapacidad para resolver el principal problema, la irresponsabilidad de considerar la botella como única solución.

Bad Blake funciona como un espejo de los idolatrados héroes del country, lanzado a la carretera, preso de un malvivir, al que sólo le quedan unos centavos de calderilla en los bolsillos, imprevisible perdedor de todas sus batallas contra los más oscuros instintos. Tan duro como terco, pero un romántico empedernido si escarbas. Lo más ridículo que se puede llegar a ser y sin embargo dotado de una capacidad especial para saber narrar tiernas historias de perdedores como él. Alguien que se pone a prueba cuando ya todo se presupone perdido. Ya lo dije, cargada de tópicos.

Jeff Bridges y Maggie Gyllenhaal en una escena la película Corazón rebelde
Jeff Bridges y Maggie Gyllenhaal en una escena la película Corazón rebelde
Si algo está bien en la película es que el espectador no sentirá en ningún momento compasión hacia Blake. El personaje se ha construido a sí mismo y carga sobre sus espaldas el modo de vida que ha elegido con cada una de sus decisiones.

Basado en la novela de Thomas Cobb del mismo título, este largometraje es el primero que dirige Scott Cooper, quien ha trabajado en el mundo del cine como actor, escritor y productor. Hablando de sus intenciones sobre la película dice que «lo que de verdad deseaba captar era la mezcla de humor y de patetismo de la vida de Bad, e inyectarle algo de ligereza. Bad es un perro viejo que no sabe si le quedan nuevos trucos, un hombre que siempre pasará por picos y valles, pero su historia se dirige, a pesar de todo, hacia la redención».

Sin Bad Blake la película no existe y sin Jeff Bridges no hay Blake. Sin duda el actor ofrece el soporte perfecto en una interpretación memorable que le ha valido la nominación al Oscar cómo mejor actor y le ha convertido en el principal favorito para llevárselo. Sin él, la película se hundiría, o al menos perdería todo el interés. Cuenta con dos actores de lujo para dos de los secundarios: Colin Farrell interpretando a un discípulo de Blake atrapado por un éxito que le sirve de contrapunto para ver el otro extremo con el que tampoco se identificaría y Robert Duvall que da vida al dueño del bar que más frecuenta Blake. Su papel es una especie de notario moral de la realidad. Maggie Gyllenhaal cierra el elenco con un personaje que se convierte en el motor de cambio para Blake, la impulsora con la que vive un corto amor que no tiene futuro. Gyllenhaal ha conseguido con esta interpretación una nominación a los Oscar como actriz de reparto.

La última nominación a los Oscar de la película es para Ryan Bingham que interpreta la canción The weary kind. El cantante country también tiene un pequeño papel en la película, es el líder de la primera banda que acompaña a Blake.

Si algo más destaca en la película aparte de Jeff Bridges es la música. La elaboraron T Bone Burnett y Stephen Bruton, este último falleció de cáncer en mayo de 2009, en la parte final de la producción. Básicamente el repertorio del que dotan a Blake son la citada The weary kind que es la nueva canción que está escribiendo como compendio a lo aprendido y sus tres éxitos anteriores: I Don’t Know, Hold On You y Fallin’ & Flyin. Sin duda el repertorio supone una sincronización perfecta con el personaje y no se entienden el uno sin lo otro. Las canciones, al igual que la interpretación, representan la forma de vida y esa espiral decadente que recorre el protagonista. La voz en los directos la pone el propio Bridges, mientras que de la de Tommy Sweet (Colin Farrell) se encarga Ryan Bingham.

A modo de pequeño anecdotario: Una de las pasiones de Jeff Bridges es la fotografía. Sus fotos se han publicado en varias revistas, como Premiere and Aperture, así como en otras publicaciones por todo el mundo. También ha montado exposiciones de sus trabajos en galerías en Nueva York, Los Angeles, Londres y San Diego. Con su trabajo ha publicado libros que aunque no se prepararon para la venta al público si que han sido muy apreciados por los coleccionistas. En el otoño de 2003, PowerHouse Books publicó Pictures: Photographs By Jeff Bridges cuyos ingresos de venta el actor ha donado a la fundación Motion Picture & Television Fund, una organización sin ánimo de lucro que ofrece cuidados caritativos y apoya a los trabajadores de la industria del cine.

No es su única pasión, hace varios años, Bridges cumplió otro de sus sueños y este sí que tiene que ver con la película. Ramp Records, una compañía de discos de Santa Bárbara, editó su primer álbum Be Here Soon.

lunes 1 de marzo de 2010

La complicidad de Pedro Guerra

Una guitarra y una voz que llenan todo el escenario de un teatro


Domingo 28 de febrero de 2010. Teatro de Madrid. Madrid


Cartel anunciando el concierto de Pedro Guerra
Cartel anunciando el concierto de Pedro Guerra
Pedro Guerra tiene una voz dulce que todo lo envuelve. Su guitarra le acompaña para que no se sienta solo, sentado sobre un taburete y con un pequeño atril sobre el que descansan sus canciones antes de ser tocadas. Eso es todo, nada más. El resto, lo que ocurre cuando canta, es magia y una infinita complicidad con su público. Sus letras son intimistas y a la vez solidarias, cargadas de musicalidad, de mezcla y llenas de sí mismo, de su vida y de una mirada limpia e inteligente sobre las cosas. Alguien me dice que es como el Serrat de nuestra generación y yo lo comparto.

El concierto de anoche lo abrió con los temas Alma mía y Contigo en la distancia, ambos dan título a cada uno de los dos volúmenes que recogen la incursión de Pedro Guerra por otros repertorios, los de autores latinoamericanos y españoles cuyas canciones han formado parte de su vida y de la de muchos, sus raíces musicales. Si el primero de los volúmenes, Alma mía, vio la luz en septiembre de 2009, Contigo en la distancia estará disponible en las tiendas mañana. De ambos discos ofreció canciones anoche, que supo alternar con temas propios de su cancionero, ya sin duda también «clásico».

Con los años le resulta más sencillo dialogar con su público, se extiende presentando alguna de las canciones e incluso bromea. Son instantes en que el público escucha ensimismado sus pequeñas historias. Se convierten éstos pequeños monólogos en parte importante para el concierto, pues son momentos que también utiliza para estar cerca de su público. Con inteligencia y unos gramos de ironía desgrana la actualidad o vuelve una mirada entrañable hacia el pasado para compartirlo con todos. Y así, va desvelando lo que sus letras no dicen.

Pedro Guerra durante uno de sus conciertos
Pedro Guerra durante uno de sus conciertos
De las versiones que interpretó con su personalísimo estilo sobresalen las coplas, a las que Pedro Guerra dice haber llegado tarde, pero llegado a fin de cuentas. Te lo juro yo y La bien pagá adquieren otro sabor en su voz. También se atreve con los tangos y desde sus dedos sobre los trastes de la guitarra toma vida Chiquilín de Bachín. Entre otros temas clásicos ofreció Esta tarde vi llover, Piensa en mí, Sombras y Ay pena penita. Este último no está recogido en sus discos, pero le ha encontrado un hueco en los directos. Son las suyas versiones nuevas, diametralmente diferentes, pero que en ningún sentido pervierten el sentido de estas canciones.

El público le acompañó con palmas y cantando con él muchos de sus temas, como los esperados Debajo del puente, Deseo, Daniela, Contamíname y El marido de la peluquera. Temas todos que el público espera para entregarse con devoción.

También tuvo tiempo para recuperar Todo es desorden y Pasa.

En la parte más personal interpretó la canción 5.000 años que dedicó a su compañera María. Al finalizar la canción Pedro Guerra le lanzó con dulzura un beso que ella recibió entre las bambalinas desde donde se esconde. Sonó también Cuando Pedro llegó, tema compuesto al nacer su hijo.

Su música tiene orígenes y él, orgulloso, los muestra, dando una nueva vida a estas canciones universales.

A modo de pequeño anecdotario: Pedro Guerra contó muchas anécdotas durante el concierto, una a destacar es la primera vez que vio a Mercedes Sosa. Se trató de un concierto de media hora en su pueblo, cuando su padre era el alcalde. Tras el concierto le regalaron la cassette que lo recogía y muchas veces lo escuchó después. Dice que Mercedes Sosa ha aportado muchas canciones a la banda sonora de la propia vida del cantautor canario, que ella ha sido una intérprete que le ha hecho conocer y fijar la mirada en muchos y grandes autores latinoamericanos.