jueves, 28 de diciembre de 2006

Plataforma

Cartel de la obraHouellebecq es un autor sobre el que mi prudencia no sabe a qué carta quedarse. Ya me pasó leyendo su novela «Ampliación del campo de batalla» en el que me parece que la segunda y tercera parte matan todo el encanto que consigue en la primera, haciendo descarrilar el tren de la historia quitándole las vías al lector. En la obra teatral «Plataforma» basada en otra de sus novelas y que se representa en el teatro Bellas Artes de Madrid estos días, sólo encuentro grandes monólogos que no se conectan entre sí para contar una historia. Incluso cuando los personajes hablan entre ellos no hay diálogo, cada uno cuenta la misma historia de decadencia sin capacidad de escuchar, sin confrontar, desde el escepticismo y el cinismo. En general, todos los personajes, salvo el protagonista, están esbozados y se convierten en mera comparsa para llenar el espacio. Una escena de la obraVeo una interpretación magistral de Juan Echanove que se desgasta en la obra, pero no me parece suficiente. Al teatro le pido mucho más; no me quedo en compartir la idea de que nuestra sociedad occidental se encuentra en su ocaso, incapaz de dar nada, siempre en guerra por pura competitividad, consumista hasta donde nuestros dirigentes y empresas nos han llevado, mezquina. No me quedo tampoco en el escándalo (tanto estético como en los diálogos) sencillo que nos propone todo el tiempo para tambalear nuestros cimientos y quizá también para evitar profundizar en las soluciones. No sé si sólo pretende que nos replantemos nuestra existencia, si propugna un nihilismo de libro o si se conforma con descolocarnos nuestras fichas en el tablero de ajedrez para que desde allí seamos cada uno de nosotros quien empiece una nueva partida. Tal vez no esté bien visto criticar a los intelectuales de la izquierda francesa por quedarse cortos, quizá con eso también juegue Houellebecq.

1 comentario:

ene dijo...

Cayó en mis manos no hace mucho 'La posiblidad de una isla', y me encuentro luchando contra él ahora mismo... Peculiar estilo de escritura el suyo...